Dimensão Visão do Mundo

Contenidos:

Una visión del mundo holística y emergente

Elementos para llevar a cabo una vida holística

El despertar y la transformación de la conciencia

Escribir una historia

Reconectar con la naturaleza

Diseñar un mapa simbólico del proyecto

Salud y sanación

a) Crear un procedimiento y/o ritual para alguien que necesita ayuda, cuidados o asistencia sanitaria

A 1. Momento de recepción y acogida:

Apertura de corazón y compasión

A 2. Momento de atención profundo:

Dialogo constructivo junto a la persona necesitada

A 3. Momento de actuación en conjunto, como grupo

A 4. Momento para aliviar el estrés asociado a una intervención sanitaria

A 5. Momento de transición y partida

b) Crear un ritual para celebrar el nacimiento de alguien y otro para ‘despedirse’ de alguien querido y que ha muerto

B 1 Celebrar el nacimiento de un ser

B 1 1 Celebrar el nacimiento de un ser

B 1 2 Presentación a Gaia y a la Comunidad

B 2 Celebrar el despedirse de un ser

Espiritualidad socialmente comprometida

Introducción

Los elementos espirituales

En el diseño ecológico

En el diseño social

En el diseño económico

Conclusiones

Rasgos generales del desafío que supone dicho proyecto en cuanto a su Diseño de la Visión del Mundo:

· Representación de nuestros valores e ideas en el diseño del proyecto.

· Mantener un compromiso social, ecológico y espiritual hacia el exterior.

· Incorporar en el diseño prácticas y momentos para la transformación de la conciencia y conexión con la naturaleza, nuestra salud y la de toda Gaia.

· Coherencia y solidez en los valores integrados en el aspecto de diseño.

· Reunir las condiciones para asumir los constantes cambios e iterrelaciones de pertenecer a este sistema vivo, sintiéndonos integrados a este tejido de la vida.

· Permanecer en contacto con el resto de redes sostenibles y ecológicas de la Aldea Global, en permanente intercambio y colaboración de conocimientos y prácticas.

· Estar dispuestos a ayudar y cooperar con todas las personas necesitadas de estos conocimientos sistémicos y sostenibles.

Una visión del mundo holística y emergente.

Elementos para llevar a cabo una vida holística:

• Estudio y práctica integral en la ecoaldea: A través de la experimentación de los elementos naturales, a través del del Feng-Shui y de los chakras en Reiki, tanto para las bioconstrucciones, relaciones, para una vida saludable y holística, tanto de la ecoaldea Mãos Verdes, como para la Aldea Global. También estamos abiert@s a otras prácticas coherentes con nuestros valores, (si hubiera la necesidad de parte de otras personas que lleguen a la ecoaldea). Nuestra intención es ofrecer espacios de crecimiento y desarrollo, creatividad, expresión, que acompañen y apoyen a los seres humanos en su búsqueda de sentido y pertenencia a lo largo de la vida.

• Templo: nuestro lugar sagrado. Crear un espacio para experimentar, crecer y nutrirnos como seres humanos de la práctica espiritual. Un lugar donde vivir en armonía mental y espiritualmente, un lugar donde puedan compartir todas las personas independientemente de su creencia, con la finalidad de unificar los caminos espirituales, a través de las diferentes expresiones de lo sagrado, y establecer una relación con nosotros como individuos que sea incluyente y accesible a tod@s.

• Espacio interreligioso de investigación, estudio y práctica:

En este espacio podrían haber actividades para compartir conocimientos y sabidurías con maestros de diferentes religiones y conocimiento y aproximación a las culturas indígenas o ancestrales. Un estudio, investigación o intercambio inter-religioso. También podríamos realizar actividades educativas-eco-espirituales. Teniendo en cuenta nuestro entorno natural y humano y nuestro interior espiritual, resincronizándolos con la naturaleza.

• Festival de Músicas religiosas: para cuidar nuestra espiritualidad y vibración con Gaia, proponemos la realización y producción de un festival de músicas religiosas junto a las diversas culturas religiosas existentes. Reunión de grupos musicales para compartir este camino hacia la espiritualidad como medio de unión y experimentación en el camino hacia la espiritualidad. El festival podría estar abierto a otras expresiones artísticas, como el arte, arteterapia o actividades encaminadas hacia personas con necesidades y facultades especiales, ancianos y otras. A otras hipersensibilidades y frecuencias de conciencia y energía.

Se podría realizar en la naturaleza, en medio del bosque, cuando fuese posible. A veces podría ser un concierto silencioso y dejar que la naturaleza y nuestro corazón capte y se exprese.

• Reconexión con la naturaleza, la alegría de vivir la naturaleza: Nos imaginamos un lugar al aire libre, un lugar sagrado natural, por ejemplo, un anfiteatro natural, un espacio de comunión y celebración del espíritu, donde meditamos, danzamos y cantamos, donde protegemos y nos conectamos con los espíritus del lugar. Un lugar escogido donde crear actividades místicas de conexión a los misterios del universo.

Otros lugares en la naturaleza pueden convertirse en estaciones en el camino de la vida, parecido a un laberinto, pero que estén dispersas en todo el territorio de la ecoaldea. Estas estaciones estarán acondicionadas con materiales naturales, por ejemplo bancas, con obras de arte, elementos del paisaje, flores… servirán para descansar, para reencontrarse con uno mismo y con la naturaleza.

Otro aspecto a considerar en este punto es la organización de un programa sensitivo – educativo, que explore el sentido del lugar para reconectar con la naturaleza de la biorregión, que sea anual y visite diferentes lugares, combinando prácticas de exploración de la historia del lugar, la geología, el clima, las estaciones, la gente, los antepasados, la flora, la fauna, con prácticas espirituales.

Las prácticas espirituales asociadas a estos temas podrían ser: Compenetrándote con el ambiente natural. Descubriendo la ida a lo largo del camino. Un llamado a los pájaros. El vuelo encantado de las mariposas. Respetando la flor. Inhalando cada cascada. Descubriendo la vida en cada cascada. Observando atentamente las piedras. Los huesos de la tierra. Mira a tu alrededor. La Tierra habla  continuamente. Saludo al Árbol. Prácticas para realizar con el océano: Contemplando la Bahía. Visualización encantada con el océano. Bañándonos en el mar. Etc

• Espacio creativo. Un lugar tranquilo y acondicionado para realizar trabajos manuales, realizar artesanías, pintura, escultura, etc. Donde la gente de la ecoaldea se pueda retirar para crear y para compartir sus creaciones. El lugar también podría servir de sala de exposiciones.

• Espacio educativo. Un centro dividido en una “Biblioteca”, “Centro de Indagación y Recopilación” y “Espacio un Educativo específico para la Infancia”. El Centro de Indagación y Recopilación se dedicará a buscar y recopilar libros, artículos, materiales de interés para los habitantes de la ecoaldea para crear la Biblioteca de la ecoaldea.

Por otro lado el Espacio Educativo para la Infancia se dedicará a organizar y habilitar actividades lúdicas y educativas que puedan ocupar el tiempo fuera de la escuela de los menores de la ecoaldea de manera enriquecedora y productiva, siempre y cuando los padres estén de acuerdo en dejarlos allí. La mayoría de las actividades estarán pensadas para fomentar el trabajo en grupo y se contará con la participación de los padres si así lo desean.

El despertar y la transformación de la conciencia.

Esta es la historia de Noemí:

No tengo una historia para contar sobre de donde venimos y adonde vamos, las historias de mi infancia estaban relacionadas a cuentos clásicos, a historias de mis abuelos, (paternos) inmigrantes italianos que cruzaron el océano llegando a Argentina. De parte de mis abuelos maternos no tuve contacto, murieron jóvenes, y eran vascos.

Sin embargo, a veces, guardo algunas historias que me gustan. El Dr. Bucay las emplea mucho en sus escritos y como una herramienta terapéutica. Esta que escribo a continuación la recibí de un maestro de Kabala, hace un tiempo hice un seminario sobre este sistema. Formó parte de mi búsqueda espiritual, en la que aún sigo. Pero esta historia me sorprendió mucho, yo que siempre tengo la mala costumbre de buscar la perfección (mal entendida).

Aquí va la historia que quiero compartir con ustedes:

La historia es acerca del Baal Shem Tov, un alma grandiosa y una persona justa, a quien se le habló por inspiración divina acerca de un individuo cuyo trabajo espiritual era más grande que el suyo. Su nombre era Moisés el pastor.

El gran maestro estaba deseoso de conocer a esta persona, así que juntó a algunos de sus estudiantes, subió a un carruaje rumbo al pueblo, no muy lejos de ahí. Al llegar, vieron a Moisés al aire libre, rodeado de su rebaño. Mientras que sus animales pastaban, él levantó la vista al cielo y le gritó a Dios, “Me has dado tantas bendiciones en la vida. Te amo tanto. Desearía que hubiera alguna manera de corresponderte”.

Moisés se arrodilló. “Tú sabes que soy un hombre sencillo. No sé leer ni escribir. No sé rezar. No puedo estudiar. No puedo enseñar”, alegaba, “pero tengo un silbato de pastor ¡y sé cómo hacerlo sonar! Espero que puedas aceptar esta acción”. Se levantó y comenzó a soplar su silbato con todas sus fuerzas. Después de 45 minutos, Moisés se dejó caer, exhausto. Se quedó recostado ahí por largo rato, y una vez que hubo recuperado sus fuerzas se dirigió al cielo y dijo: “Deseo servirte. Sabes que soy una persona simple, no hay mucho que sepa hacer. ¡Pero sé bailar! Espero que puedas aceptar esto”.

Y entonces Moisés empezó a bailar con todos sus bríos, por 30 minutos hasta que literalmente se colapsó. Una vez más, se quedó tirado por un rato recobrando su energía. Finalmente, volvió a levantarse y gritó: “Quiero darte algo, pero no tengo nada. ¡Pero sí tengo un centavo en mi bolsa! Por favor acepta esto de mi parte”. Arrojó la moneda al cielo con todas sus fuerzas, y de la nada, salió una mano celestial para atraparla.

El Baal Shem Tov se dirigió a sus estudiantes con una sonrisa.

“Toda la vida pensé que sabía lo que era el trabajo espiritual. Ahora me doy cuenta que ni siquiera había empezado a entender”.

Muy a menudo disminuimos nuestro propio valor cuando nos decimos subconscientemente: “No estoy en ese nivel aún. Quizá dentro de un año, después de que haya realmente trabajado en mí y crecido, entonces mi trabajo será importante. ¿Pero ahora, qué puedo hacer que sea grandioso?”.

Este pensamiento proviene del lado negativo. Como nos muestra esta historia, cualquier persona, en cualquier momento, puede hacer las cosas más grandiosas, siempre y cuando se entregue completamente.

Ahora mismo hay algo que cada uno de nosotros podría hacer, que sería más poderoso que cualquier cosa que llevara a cabo la persona más justa, contando con que pusiéramos todo nuestro esfuerzo en ello. Esta semana, saca esas dudas de tu mente y continúa entrenándote para pensar: “¡Puedo hacer algo grandioso ahora mismo!”.

Esta historia para mi es válida, me regaló una sorpresa, me anima, es verdadera porque la siento así, me inspira a trabajar por un mundo mejor, por un mundo sostenible, buscando el amor y la paz todos los días, aunque sean tesoros difíciles de encontrar.

Esta historia me inspira para que Mãos Verdes sea una realidad en algún lugar del planeta, muy pronto.

Relato sobre los cambios que nuestra generación está llevando a cabo, como se reflejan esos cambios en tu vida, y de que manera crees que influyen en tu caso de estudio.

Es una época de revelación, tiempo de mirarnos y vernos, en nuestra luz y nuestra sombra… Tiempo de sentir que elegimos querer cambiar lo que ya no nos sirve dándole el lugar a la serenidad y la sonrisa que esbozamos cuando sentimos que estamos logrando Ser desde nuestro mejor lugar… Animarnos a tratarnos amorosamente y animarnos a sentir y pensar que si queremos, podemos ser felices aunque esto al principio produzca nuestra propia revolución interior…y recién desde allí, darle la mano al otro: MANOS VERDES

Esta es la historia de Boto:

D.P.M

D P M tiene 14 años y no es una adolescente normal. Puedes hablar con ella de Literatura, Historia, Pintura, Música, Cine, Ecología, Sexismo, etc. y algunos otros temas más adecuados a su edad como cómics, manga, anime, fics, blogs, etc. Sin embargo, no son éstas las rarezas que la diferencian.

Lo que la hace diferente es que no quiere crecer, no quiere dejar de ser una niña. Pero, ¿el síndrome de Peter Pan es lo más normal a su edad? No, y menos en una niña. El síndrome del Príncipe o la Princesa consentida es, hoy en día, lo normal a esta edad.

Síndrome siempre disfrazado de alguna tribu urbana (me pregunto si salidas de algún manga): Latinos, Emos, Pijos, Góticos, Norte Africanos, los de la línea, etc. Hoy en día, disfrazado o no, el síndrome se resume en que los adolescentes exigen todos los derechos de los adultos, rechazando todas sus responsabilidades.

No, no es eso. D P M no tiene miedo de asumir las responsabilidades de una persona adulta. D. P. M. tiene miedo al cambio, dentro de un año tendrá que cambiar de instituto para hacer bachillerato artístico y dentro de tres tendrá que mudarse de ciudad para estudiar Bella Artes. D.P.M. tiene miedo de asumir las decisiones que ha decidido asumir, a Unamuno le gustaría esta paradoja.

No creo que D. P. M. recuerde, como yo, que en Polígono de San Blas donde ahora hay un nuevo barrio con sus edificios, sus tiendas, sus carreteras, había un pequeño bosquecito, un riachuelo e incluso un cañaveral. Aunque seguro que ha estado tampoco recuerda que el Bosque del Pinet llegaba hasta los Arenales y no hasta el Carabassí o que Benidorm contaba con un bosque donde ahora hay un parque de atracciones.

Tampoco tiene la sensación como yo de que las generaciones nacidas en mitad de los 80 y los 90 daban lugar a personas cada vez más ignorantes, ignorantes en el sentido de no querer aprender, y ser muy egoístas y caprichosas.

D P M tiene 14 años, Es la persona que mejor me conoce y que más me quiere y no es una adolescente normal. Puedes hablar con ella de Literatura, Historia, Pintura, Música, Cine, Ecología, Sexismo, etc. y algunos otros temas más adecuados a su edad como cómics, manga, anime, fics, blogs, etc. Sin embargo, ninguna de estas rarezas es la que la diferencian.

La rareza que la diferencia, es que, a pesar de sus miedos, D. P. M es feliz.

Aplicación al Caso de Estudio.

Por un lado, el deterioro de medio ambiente, de la educación y moralidad e las personas es lo que se refleja en mi relato y que ese deterioro crea infelicidad en las personas que se encuentran sumergidas en ese mundo. En este sentido, la ecoaldea Mãos Verdes sería una herramienta para paliar este deterioro y crear alegría.

Por otro lado, también se refleja en el relato que no todas las personas están imbuidas en la espiral de destrucción de la vida moderna. También se refleja en este relato la posibilidad de que dos generaciones que han nacido en décadas diferentes se entiendan a la perfección y puedan tener una misma Misión y Visión como las personas que vivirán en Mãos Verdes.

Finalmente, en el relato se refleja que D P M, a pesar de los pesares es feliz, como las personas que vivirán en Mãos Verdes.

Esta es la historia de Daniel:

En mi familia existe una leyenda que me contó una vez mi abuela. Ella me decía:

“Hijo, te voy a contar la siguiente leyenda de la familia: ¿Recuerdas a tu bisabuela? A quien le encantaba ir a pescar en canoa?. Pues bien, por algún misterio difícilmente de explicar, por mucho que iba a pescar, nunca conseguía traer ningún pez a casa. Lo único que aspiraba era el simple hecho de pescar, y este solamente acontecía en los días de luna llena, pescaba, pero no conseguía mantener el pez en la canoa; eran las estrellas, decía. A ver si tu, cuando seas un poco mayor, consigues descifrar este misterio. Si algún día descubres y vives en tu propio ser este misterio, espero que vengas a mi rápidamente a contármela, estaré bien curiosa en saber. Si en el caso de que ya no estuviera viva en ese momento, no te preocupes, cuéntale el misterio a tus hijos y que ellos lo cuenten a sus hijos. De esta forma, las estrellas se alegrarán, hijo”.

Esta historia, siempre me tuvo intrigado, tanto, que me pasaba horas observando el mar, de día, de noche, al amanecer, al anochecer. A veces me sumergía en él, y abriendo enormemente mis ojos en sus profundidades, intentaba descubrir este misterio vivido por mi bisabuela y contado por mi abuela.

Mi abuela vive junto a mi abuelo en una isla del pacífico. Por lo visto, cuando eran todavía jóvenes, abandonaron el litoral de la costa del mediterráneo donde vivían, cerca de la Escala en Gerona, abandonándolo todo y se fueron a navegar por el pacífico. Hasta que un día, encontraron una linda y hermosa isla en la que iniciaron una vida bien diferente a la que llevaban en la Escala. Crearon una pacífica y armónica comunidad de pescadores, agricultores y constructores, junto a los indígenas que habitaban el lugar. Actualmente, para mi, a cada vez que visito a mi abuelo, me parece un lugar lindo, lo más parecido al paraíso. Un lugar donde me siento libre, observo y aprendo sobre todo de una forma holística, sobre naturaleza y también sobre humanidad. Em esta isla, todo el mundo es feliz; hasta cuando se enfadan parecen discutir alegremente.

Mi abuela unió sus conocimientos en arte, ciencia y alquimia junto a la experiencia artesana y manual de mi abuelo. Y ambos los compartieron junto a los conocimientos indígenas; creando un lugar sensible, sosegado, diverso, de paz, con tiempo para uno mismo.

Dicen que mi abuela tuvo una visión y una revelación. En una de sus noches de luna llena, estrellas y pesca, se le acercó un delfín y le habló del cambio que estaba aconteciendo en Gaia, debido a las actividades a gran escala de los humanos y que esta situación habría que revertirla, cooperando junto a Gaia. Le contó que, de seguir así, los peces iban a desaparecer del mediterráneo, que en la Escala ya no habría más anchoas que pescar; el litoral se inundará poco a poco, ya que iban a aumentar las temperaturas del planeta, los ciclones, tormentas, terremotos y tsunamis irían en aumento, provocando sufrimiento a los seres vivos, incluidos los seres humanos. No hay tiempo que perder, decía el delfín, tenemos que actuar desde ahora. El delfín le pidió a mi abuela si ella, podría y sería capaz de comenzar a actuar positivamente en algún lugar y personas que lo necesitasen, em un futuro próximo, urgentemente, cambios profundos en el comportamiento humano, para poder reverter la situación global, despacito, pero com inteligencia y constancia. Los delfines creían que demostrando nuevas maneras de actuar, a partir de varios pequeños cambios en muchos lugares en Gaia se podría llegar a reverter esta situación. El delfín le comentó también, que otros delfines de todas las aguas de Gaia, receptoras del mensaje de Gaia, habían empezado a construir este dialogo con otros seres del Mundo, para alcanzar una unión mayor em esta visión global.

Mi bisabuela, sin comentarle demasiados detalles a mi bisabuelo, em pocos días, consiguió convencerlo para embarcar en este nuevo viaje y camino de vida en común. Y para ello utilizaron su viejo pero sólido, velero de madera.

El resultado de este viaje de mis bisabuelos; vivido por la vivencia y herencia en las actitudes de mi abuelo, quién permaneció en la isla y continuó con la labor social y ecológica que iniciaron mis bisabuelos, ha sido sorprendente. Consiguieron que una de las comunidades ancestrales del archipiélago del pacífico continuase su evolución, expansión y transformación. Ambas familias indígenas y europeas, concentraron sus conocimientos y energías para crear un sistema de convivencia espiritual, natural y de evolución, con calidad, prosperidad humana y en convivencia con la naturaleza. Ambos unieron su

percepción y claridad del mensaje recibido por Gaia a través de los delfines. Y ambas comunidades, unidas, consiguieron crear una comunidad que revertiera el sufrimiento humano, el desgaste ecológico que empezaba a sufrir la humanidad. Ambas se reconectaron a la naturaleza y espiritualidad. Y este es un pequeño ejemplo de lo que puede ser capaz el ser humano dentro de su diversidad para evolucionar espiritualmente y llegar reverter y mejorar situaciones dramáticas.

La isla y el Archipiélago donde vivieron mis bisabuelos y donde viven ahora mis abuelos, son visitadas y frecuentadas por numerosos navegantes a vela, investigadores, biólogos, botánicos, cientistas, ecologistas, agroecologistas, permacultores, artistas, músicos, poetas, religiosos y románticos. Cada uno aporta su granito de arena en el intercambio de conocimientos, experiencias y en apoyar este proyecto comunitario, que ya engloba el resto de comunidades de otras islas, y que por lo que explican los viajeros que visitan el archipiélago, existen brotes de cambio en las actitudes humanas, en varios lugares del mundo. La gran familia, por fin interconectada. A cada solsticio de verano, se celebra una gran fiesta en comunión con todos los espíritus de Gaia y sus comunidades, para que estos sigan floreciendo en paz y armonía.

Este Archipiélago se llama Iara, simbolizada como una sirena acompañada por una pareja de delfines. Este es el patrimonio de mi familia y esta va a ser mi función y labor desde ahora, continuar participando del conocimiento de esta comunidad, su continua transformación, su adaptabilidad y creación de nuevos retos y cambios en este navegar diario. Agradecidamente a la naturaleza, nuestra naturaleza también, quedan todos invitad@s a visitarn@s.

Comentarios:

Algunas historias marcaron mi vida, quizás por la parte de magia, misticismo y experiencia vivida por quienes las explicaran. Fueran familiares, amigos o conocidos y desconocidos. Fueran leídas, en forma de narración, cuentos o poemas. Creo que las historias que he oído em mi vida quedaron en mi interior y éstas fluyen, se reconectan y fluyen hacia lo que voy viviendo. Era entonces cuando adquieren magnitud em forma de percepción, casi mística, en un principio. Ya que a veces, me costaba entender lo que estaba ocurriendo. Y en la actualidad, estas historias aparecen a través de varias de mis actividades y actitudes diarias y cotidianas, entonces, empiezan a ser construidas, a ser reales; como las canciones y poemas que canto para mi hijo, las narraciones compartidas junto a los alumnos de la escuela, para vivenciar el significado de un ecosistema. Estas historias fueron como mensajes transmitidos por los espíritus de la naturaleza, percibidos e interpretados por los seres humanos. Estas historias, reflejan toda la sabiduría de Gaia, los seres vivos, sus habitantes, mis antepasados y así podría compartirse este conocimiento, sucesivamente; contando nuestras historias a otr@s personas.

Creo que mi camino a veces está compuesto por los mensajes y mi percepción a través de estas historias. El resultado de este peregrinaje está resultando ser la construcción de otra realidad. Uma forma de ver la vida, una visión que está siendo creada a partir de la energía y conciencia de mis antepasados, enriquecida y adaptada a los retos que he ido y ha ido encontrando parte de mi generación. Me considero heredero, tanto de los conocimientos orientales, chinos, hinduismo, budismo, como de la revolución post-industrial y ecológica de este siglo. Dentro de mi, fluye la conexión, visión y comprensión de que otra forma de vivir en Gaia es posible. Desde la unión y la diversidad entre seres humanos, junto a Gaia. Ayudarnos, ser solidarios, cooperar es mantener el equilibrio individual y colectivo.

Gentileza genera gentileza, Amor genera Paz. La sencillez nos lleva hacia un desarrollo espiritual y la energía de Gaia y la de los seres vivos se expande sin distorsiones, en armonía.

Creo que esta energía de cambio florece y aumenta a cada generación.

La historia que he contado no es real, o a lo mejor sí. Creo que mis bisabuelos siempre hubiesen querido crear un proyecto como este, el de una comunidad ecológica y espiritual, donde conocimientos tradicionales, ancestrales y modernos se integran. Por ello es uma historia que crece a cada día, dentro de mi, y que aplico en muchas de las actividades diarias que realizo. Y ahora, también es la historia que me está influyendo para la creación de la ecoaldea Mãos Verdes.

Recuperar los conocimientos de mis antepasados familiares, incluso anteriores e integrarlos a los que he vivido y experimentado junto a otras personas.

Actualizarlos, construirlos juntos y legarlos al destino de la sociedad y nacimiento de otros seres. Este será mi legado. No acumular nada, sino compartir libremente y dejar que lo creado se expanda hacia el todo, junto a todo.

Cómo veis, yo mismo me cuento mis historias, las comparto, las dejo navegar, volar libremente, para que alimenten otros sueños, otras historias. Sueños que se pueden hacer realidad, y que depende solamente de nosotr@s. Este es el sueño que alimenta la energía de la ecoaldea Mãos Verdes, que se convierta en realidad, en muchas realidades posibles, la mía, la vuestra, la de otr@s.

Comentarios del grupo En nuestras historias vemos como un personaje interior de gran energía creadora se quiere y se ha ido manifestando a lo largo de nuestras vidas. Para cambiar uno mismo, para mejorar espiritualmente, ecológicamente, humanamente.

En todos los relatos percibimos como estamos creciendo, aprendiendo a relacionarnos, a compartir para cambiar nuestra realidad y que ésta se integre al resto de realidades globales. Toda esta energía se concentra y confluyen en el proyecto de Mãos Verdes de este curso Gaia Education y refleja la vitalidad, creatividad, bondad y claridad que vamos integrando a nuestros vidas y precisamos para acercar a nuestro camino, la oportunidad de realizar algo por y para los demás, a través de nuestra capacitación y emponderamiento en la creación de una Ecoaldea Sostenible, Espiritual y Ecológica.

Todos los relatos, además, defienden la idea de comunidad. Lo que somos es gracias a que ha habido y hay otras personas a nuestro alrededor:

Los abuelos y la comunidad indígena, en el caso de Daniel, el maestro tenía sus discípulos que le acompañaban en su viaje-búsqueda, en la historia de Daniel y D.P.M ha crecido con el cariño de su familia y amigos. Somos animales sociales, dependemos los unos de los otros. No podemos hacer las cosas a solas, necesitamos compañeras de viaje que nos modelen. El camino de nuestras historias, las cuales acompañan nuestros sueños y realidades diarias, indican que estamos preparados para ser partícipes y creadores de un cambio de paradigma, cambio que está viviendo nuestra generación actual. Un paradigma que equilibra en nuestra joven vida, la memoria de lo perdido, tanto ecológicamente como espiritualmente y rescatarlo, actualizarlo, para que continúe siendo preservado y vivido por nuestras generaciones posteriores. El de brillar allí donde estemos, el de vivir la vida con pasión, como el Pastor de la historia de Noemí, mejorar e integrarnos con el ambiente como los abuelos de Daniel, el de quedarse con lo bueno de las cosas como hace D P M.

Cómo dice Noemí, a través de nuestra revolución interior, darle la mano al otro o a partir del positivismo y optimismo de Boto cuando comenta que aún y la percepción del sufrimiento vivido en nuestra generación.

Por eso, sin miedo, como los abuelos de Daniel tenemos que focalizar nuestros pensamientos y acciones hacia la construcción de un mundo mejor cada día, cada hora, cada minuto, cada segundo.

El patrón de nuestras historias o relatos refleja la energía, la esperanza, la fuerza, la voluntad, la bondad y el amor de los contenidos, prácticas y actitudes de la ecoaldea Mãos Verdes. Semillas que germinan en nuestros corazones y que brotan en cualquier lugar donde habitemos.

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